A principios de este año me llegó una información interesante. Durante la primera semana del mes de abril se celebraría en Barcelona la feria-congreso Advanced Factories | Where innovation shapes industry 4.0.  Me dije, ¿una feria-congreso, en Barcelona, para presentar las tendencias tecnológicas que van a marcar la evolución del sector industrial…¡por supuesto, tengo que ir!

Y…en efecto, allí que fui. Fueron tres días de congreso en los que presencié 23 sesiones de los más prestigiosos especialistas en la materia en las que se compartieron ideas, opiniones y recomendaciones. Tres días inspiradores para alguien cuyo foco profesional es ayudar a las pymes industriales en la mejora de procesos.

Pero…, el último día, una vez finalizado el congreso, me vino a la cabeza la siguiente pregunta:¿qué les habrían parecido todas estas ideas, opiniones y recomendaciones a cualquiera de mis clientes habituales?

En las ferias del sector industrial del siglo XX se presentaba tecnología aplicada, es decir soluciones de ingeniería enfocadas a necesidades concretas de las empresas, principalmente la mejora de productividad y la reducción de costes. En una feria del siglo XX se podían ver, principalmente, máquinas automáticas de todo tipo. Era una tecnología que ya estaba encapsulada en una solución, que resolvía una necesidad concreta y que estaba disponible para ser adquirida.

En Advanced Factories se presentó mayoritariamente tecnología disponible. Durante el congreso se presentaron muchas tecnologías no enfocadas a necesidades operativas concretas de las empresas. La tecnología no está ahora aplicada a problemas concretos sino que está disponible para que cada uno la implante y logre evolucionar su modelo de negocio como más le convenga.

Un empresario saliendo de una feria del siglo XX se planteaba habitualmente la siguiente pregunta ¿cómo puedo financiar la adquisición de esa máquina de CNC que me va a permitir bajar mis costes un x%?. El mismo empresario saliendo de una feria del sector industrial del siglo XXI, como Advanced Factories, se plantea: ¿qué puedo hacer con todo este “universo” de nuevas tecnologías? ¿están suficiente maduras para plantearme hacer algo? ¿para qué me pueden servir? ¿cómo gestionar la implantación? ¿por dónde empiezo?…

No se si estaréis de acuerdo conmigo, pero de comprar tecnología a implantar tecnología hay un salto cuántico. Comprar una máquina de CNC para la cual el fabricante de la misma nos garantiza unas velocidades de corte y unas eficiencias concretas, es mucho menos arriesgado y fácil de gestionar que apostar por introducir, por ejemplo, la realidad aumentada en nuestros productos para facilitar el mantenimiento de los mismos. Lo primero se compra. Lo segundo supone un proceso de implantación complejo, sin una garantía de resultados a priori.

¿A qué son debidos estos cambios? Para ver el porqué de esta evolución, os propongo hechar un vistazo al abanico de tecnologías que se presentaron en Advanced Factories.

Lo primero que advertimos es que hay dos tipos de tecnologías

  • Unas (las verdes) que son más hard y ofrecen tecnología aplicada, enfocada a resolver problemas concretos. Son las tecnologías clásicas del mundo de las operaciones: máquinas, electrónica, regulación automática y informática industrial.
  • Las otras (las naranja) que son más soft y ofrecen tecnología disponible proveniente del ámbito IT y que se presenta básicamente como conceptos innovadores con potencial de aplicarse al mundo industrial.

En Advanced Factories era totalmente evidente que el “peso” estaba en el lado naranja. El poder de transformación que la IT pone al servicio del sector industrial es de un orden de magnitud muy superior al que ofrece la OT.

No le queda otro remedio al empresario industrial evolucionar hacia la versión 4.0 de si mismo y empezar a “lidiar” con la IT.

Pero ¿cómo empezar?

Hay 5 puntos a considerar en este proceso de introducción de la IT en el entorno industrial:

  1. Identificar un Business Case. Es lo más importante. Lo que hagamos debe siempre perseguir un objetivo de negocio concreto.
  2. Limitar el riesgo. Trabajar a escala pequeña, con proyectos pilotos y sólo escalar cuando la solución esté consolidada.
  3. Limitar la actuación. No pretender resolverlo todo. Definir unas especificaciones de mínimos (Producto Mínimo Viable).
  4. Metodología ágil. Trabajar por sprints de no más de 4 semanas al final de los cuales se presenta una funcionalidad parcial y definir entonces que se acomete en el siguiente sprint.
  5. Tener mentalidad de start-up. Build – Measure – Learn.

Ésta no es la gestión clásica que realiza un empresario industrial. Es una gestión que viene del mundo del desarrollo de software. No sólo la IT aterriza a nivel tecnológico en la industria sino que también impacta en la forma de gestionar las empresas industriales del s.XXI.

Empresario industrial ¿estás preparado para descargarte la versión 4.0?